DEVENIR CINE: JEAN LUC GODARD

"SE NOS OCURRE QUE LA POSIBILIDAD DE LEER UN TEXTO ES INVENTAR ALGO EN ESE VACIO. INVENTAR, ES DECIR, SUPLEMENTAR. EL TRABAJO DE LECTURA, CUALQUIERA SEA EL DE UN POEMA, EL DE UN TRATADO, SOLO EMPIEZA AHÌ DONDE SE PRODUCE ESE VACIO QUE DESCUBRE UN SUPLEMENTO. LO OTRO ES REITERACIÒN DE HÀBITOS FAMILIARES DE RECONOCIMIENTO" Adriana Paloma

27 oct. 2009

DELEUZE / SPINOZA

Cours Vincennes : Ontología - Etica - 21/12/1980

Sobre el proyecto de una ontología pura, ¿qué hace que Spinoza llame a esta ontología pura una ética? Sería por una acumulación de trazos que uno percibe que estaba bien que él llamara a eso una ética. Hemos visto la atmósfera general de ese lazo entre una Ontología y una Ética, con la sospecha de que una ética es algo que no tiene nada que ver con una moral. Y ¿por qué se tiene la sospecha del lazo que hace que esta Ontología pura tome el nombre de Ética? Lo hemos visto, la Ontología pura de Spinoza se presenta como la posición única absolutamente infinita. Entonces, los entes, esta substancia única absolutamente infinita es el ser. El ser en tanto que ser. Entonces, los entes ya no serán seres, serán lo que Spinoza llama los modos, los modos de la substancia absolutamente infinita. Y ¿Qué es un modo? Es una manera de ser. Los entes o los existentes no son los seres, solo tiene como ser la substancia absolutamente infinita. Entonces, nosotros que somos los entes, nosotros que somos los existentes, nosotros no seremos seres, seremos maneras de ser de esa substancia. Y si me pregunto cuál es el sentido inmediato de la palabra ética, en que es algo distinto a la moral, bueno la ética nos es más conocida hoy en día bajo otro nombre, es la palabra etología.
Cuando hablo de una etología a propósito de los animales, o a propósito del hombre, ¿de qué se trata? La etología en el sentido más rudimentario es una ciencia práctica, ¿de qué? Una ciencia práctica de las maneras de ser. La manera de ser es precisamente el estatuto de los entes, de los existentes, desde el punto de vista de una ontología pura.

¿En qué es diferente de una moral? Intentamos componer una especie de paisaje que sería el paisaje de la ontología, que es el de las maneras de ser en el ser, ese es el objeto de la ética, es decir de la etología. En una moral, al contrario, ¿de qué se trata? Se trata de dos cosas que están fundamentalmente soldadas, se trata de la esencia y de los valores. Una moral nos lleva ala esencia, es decir a nuestra esencia, y nos lleva allí por los valores. No es el punto de vista del ser. Yo no creo que una moral pueda hacerse desde el punto de vista de una ontología. ¿Por qué? Porque la moral implica siempre algo superior al ser; lo que hay superior al ser es algo que juega el papel de lo uno, del bien, es lo uno superior al ser. En efecto, la moral es la empresa de juzgar no solo todo lo que es, sino al ser mismo. Ahora bien solo se puede juzgar al ser a nombre de una instancia superior al ser.

¿En qué es que, en una moral, se trata de la esencia y de los valores? Lo que esta en cuestión en una moral es nuestra esencia. ¿Qué es nuestra esencia? En una moral se trata siempre de realizar la esencia. Eso implica que la esencia está en un estado en el que no está necesariamente realizada, lo que implica que tengamos una esencia. No es evidente que haya una esencia del hombre. Pero para la moral es muy necesario hablar y darnos ordenes a nombre de una esencia. Si se nos da ordenes a nombre de una esencia , es que esa esencia no está realizada por si misma. Diríamos que esa esencia está en potencia en el hombre. ¿Qué es la esencia del hombre en potencia en el hombre, desde el punto de vista de una moral? Es bien sabido, la esencia del hombre es ser un animal racional. Aristóteles: el hombrees un animal racional. La esencia, es que la cosa es, animal racional es la esencia del hombre. Pero el hombre, si bien tiene por esencia el animal racional, permanentemente se conduce de manera no-racional. ¿Cómo sucede esto? Es que la esencia del hombre, como tal, no está necesariamente realizada. ¿Por qué? Porque el hombre no es razón pura, entonces hay accidentes, permanentemente es desviado. Toda la concepción clásica del hombre consiste en invitarlo a reunirse con su esencia porque esta esencia es como una potencialidad, que no está necesariamente realizada, y la moral es el proceso de realización de la esencia humana. Ahora bien, ¿cómo puede realizarse esta esencia que solo esta en potencia? Por la moral. Decir que ella se realizará por la moral, es decir que debe ser tomada por un fin. La esencia del hombre debe tomarse por un fin para el hombre existente. Entonces, conducirse de manera razonable, es decir hacer pasar la esencia al acto, esa es la tarea de la moral. Ahora bien la esencia tomada como fin, eso es el valor. Vean que la visión moral del mundo esta hecha de esencia. La esencia solo esta en potencia, hay que realizar la esencia, y esto se hará en la medida en que la esencia es tomada por un fin, y los valores aseguran la realización de la esencia. A este conjunto es a lo que yo llamaría moral. En un mundo ético, intentemos convertirlo, no hay nada de todo eso. ¿Qué nos dirá una ética? No encontramos nada de esto. Es otro paisaje. Spinoza habla frecuentemente de la esencia, pero para él, la esencia nunca es la esencia del hombre. La esencia es siempre una determinación singular. Tenemos la esencia de aquel, de aquella, nunca tenemos la esencia del hombre. Dirá que las esencias generales o las esencias abstractas del tipo esencia del hombre, son ideas confusas. En la Etica no hay idea general. Están ustedes, aquel, aquella, hay singularidades. La palabra esencia arriesga cambiar de sentido. Cuando habla de esencia, lo que le interesa no es la esencia, lo que le interesa es la existencia y el existente. en otras palabras, lo que solo puede relacionarse con el ser a nivel de la existencia, y no a nivel de la esencia.

A ese nivel hay un existencialismo en Spinoza. En Spinoza no se trata de una esencia del hombre, su asunto no es la esencia del hombre que estaría en potencia y que la moral se encargaría de realizar, se trata de otra cosa. Ustedes reconocen una ética en que quien habla de ética dice una de dos cosas. Se interesa por los existentes en su singularidad, luego, nos dirá que entre los existentes hay una distinción, una diferencia cuantitativa de existencia; los existentes pueden ser considerados sobre una especie de escala cuantitativa según la cual son más o menos... ¿más o menos qué? Lo veremos. La ética es, no tanto una esencia común a muchas cosas, sino una distinción cuantitativa de más y de menos entre existentes.
De otra parte, el discurso de una ética prosigue diciendo que también hay una oposición cualitativa entre modos de existencia. Los dos criterios de la ética, en otros términos, la distinción cuantitativa de los existentes, y la oposición cualitativa de los modos de existencia, la polarización cualitativa de los modos de existencia, serán las dos maneras en que los existentes son en el ser. Esos serán los lazos de
la Etica y la Ontología. Los existentes o los entes son en el ser desde dos puntos de vista simultáneos, desde el punto de vista de una oposición cualitativa de los modos de existencia, y desde el punto de vista de una escala cuantitativa de los existentes. Es por entero el mundo de la inmanencia, ¿por qué? Es el mundo de la inmanencia porque, ven ustedes hasta que punto es diferente del mundo de los valores morales tal como acabo de definirlos, los valores morales son, precisamente, esta especie de tensión entre la esencia por realizar y la realización de la esencia. Yo diría que el valor es exactamente la esencia tomada como fin. Eso es el mundo moral. Podemos decir que la consumación del mundo moral es Kant, es allí donde, en efecto, una esencia humana supuesta se toma por un fin, en una especie de acto puro. La ética no es eso, son dos mundos absolutamente diferentes. ¿Que tiene que decirle Spinoza a los otros? Nada. El tratará de mostrar todo esto concretamente. En una moral, tenemos siempre la siguiente operación: usted hace algo, dice algo, usted lo juzga por si mismo. Es el sistema del juicio. La moral, es el sistema del juicio. Del doble juicio, usted juzga por sí mismo y es juzgado. Los que tienen un gusto por la moral, son los que tienen el gusto por el juicio. Juzgar, eso implica siempre una instancia superior al ser, eso implica siempre algo superior a una ontología, implica siempre un más que el ser, el Bien que hace ser y hace actuar, es el Bien superior al ser, es lo uno. El valor expresa esa instancia superior al ser. Entonces, los valores son el elemento fundamental del sistema del juicio. Entonces, ustedes se refieren siempre a esta instancia superior al ser para juzgar. En la ética, es totalmente diferente, usted ya no juzga. De cierta manera usted dice: cualquier cosa que usted haga, usted solo tendrá lo que se merece. Alguien dice o hace algo, usted ya no relaciona eso con los valores. Usted se pregunta, ¿cómo es posible eso?

¿Cómo es posible de manera interna? En otros términos, usted relaciona la cosa o lo dicho al modo de existencia que implica, que envuelve en sí mismo. ¿Cómo hay que ser para decir eso? ¿Qué manera de ser implica? Usted busca los modo de existencia envueltos, y no a los valores trascendentes. Es la operación de la inmanencia.(...) El punto de vista de una ética es: ¿de que eres capaz?¿qué puedes? De donde, vuelvo a esta especie de grito de Spinoza: ¿qué es lo que puede un cuerpo? No sabemos de entrada qué es lo que puede un cuerpo. No sabemos de entrada como se organizan y como están envueltos los modos de existencia en alguien. Spinoza explica muy bien tal o cual cuerpo, nunca se trata de un cuerpo cualquiera, es lo que puedes, tú. Mi hipótesis, es que el discurso de la ética tiene doscaracteres: nos dice que los entes tienen una distinción cuantitativade más y de menos, y de otra parte, nos dice también quelos modos de existencia tienen una polaridad cualitativa, a grosso modo, hay dos grandes modos de existencia. ¿Qué es eso? Cuando se nos sugiere que, entre usted y yo, entre dos personas, entre una persona y un animal, entre un animal y una cosa, solo hay, éticamente, es decir ontológicamente, una distinción cuantitativa, ¿de qué cantidad se trata? Cuando se nos sugiere que lo más profundo de nuestras singularidades, es algo cuantitativo, ¿qué quiere decir eso? Fichte y Schelling han desarrollado una teoría de la individuación muy interesante, que se resume bajo el nombre de individuación cuantitativa. Si las cosas se individuan cuantitativamente, lo comprendemos vagamente, ¿cuál cantidad? Se trata de definir a la gente, a las cosas, a los animales, a cualquier cosa, por lo que cada uno puede. La gente, las cosas, los animales, se distinguen por lo que pueden, es decir que no pueden la misma cosa. ¿Qué es lo que yo puedo? Nunca un moralista definiría a un hombre por lo que puede, un moralista define a un hombre por lo que es, por lo que es de derecho. Entonces, un moralista define al hombre por animal racional. Es la esencia. Spinoza nunca define al hombre como un animal racional, define al hombre por lo que puede, cuerpo y alma. Si digo que "racional" no es la esencia del hombre, sino que es algo que el hombre puede, esto se cambia por completo a que no racional es también algo que el hombre puede. Estar loco también hace parte del poder del hombre. A nivel de un animal, vemos muy bien el problema. Si toman lo que se llama la historia natural, esta tiene su fundación en Aristóteles. Define al animal por lo que es. En su ambición fundamental, se trata de decir lo que un animal es. ¿Qué es un vertebrado, qué es un pez? Y la historia natural de Aristóteles esta llena de esta búsqueda de la esencia. En lo que se llama la clasificación de los animales, se definirá al animal ente todo, cada vez que es posible, por su esencia, es decir por lo que es. Imaginen estos tipos que llegan y proceden de hecho de otro modo: se interesan por lo que la cosa, o por lo que el animal puede. Hacen una especie de registro de los poderes del animal.

Este puede volar, aquel come hierba, tal otro come carne. El régimen alimenticio, sienten ustedes que se trata de modos de existencia. Una cosa inanimada también, ¿qué puede?, ¿que puede el diamante? es decir ¿de qué experiencias es capaz? ¿qué soporta? ¿qué hace? Un camello puede no beber durante largo tiempo. Es una pasión del camello. Las cosas se definen por lo que pueden, lo que abre a las experimentaciones. Es toda una exploración de las cosas, lo que no tiene nada que ver con la esencia. Hay que vera la gente como pequeños paquetes de poder. Hago como una especie de descripción de lo que puede la gente. Desde el punto de vista de una ética, todos los existentes, todos los entes están relacionados con una escala cuantitativa que es la de la potencia. Tienen más o menos potencia. Esta cantidad diferencial, es la potencia. El discurso ético nos hablará permanentemente, no de las esencias, no cree en las esencias, solo nos habla de la potencia, a saber las acciones y las pasiones de las que algo es capaz. No lo que la cosa es, sino lo que es capaz de soportar y capaz de hacer. Y si no hay esencia general, es que, a ese nivel de la potencia todo es singular. No sabemos nada de entrada mientras que la esencia nos dice lo que es el conjunto de las cosas. La ética no nos dice nada, no puede saber. Un pez no puede lo que un pez vecino puede. Habría entonces una diferenciación infinita de la cantidad de potencia según los existentes. Las cosas reciben una distinción cuantitativa porque están relacionadas a escala de la potencia. Cuando, y siguiendo a Spinoza, Nietzsche lanza el concepto de voluntad de potencia, no digo que solo quisiera decir esto, pero, ante todo, quiere decir esto. Y no se puede comprender a Nietzsche si se cree que es la operación por la cual cada uno de nosotros tendería a su potencia. La potencia no es lo que quiero, por definición, es lo que tengo. Tengo talo cual potencia y esto es lo que me sitúa en la escala cuantitativa de los seres. Hacer de la potencia objeto de la voluntad es un contrasentido, pues es justamente lo contrario. Es según la potencia que quiero esto o aquello. Voluntad de potencia quiere decir que definiremos a los hombres, a las cosas, a los animales, según la potencia efectiva que son. una vez más, es la pregunta: ¿qué es lo que puede un cuerpo? Muy diferente de la pregunta moral: ¿quéde bes, en virtud de tu esencia?, ¿qué puedes en virtud de tu potencia?. He aquí que la potencia constituye la escala cuantitativa de los seres. Es la cantidad de potencia la que distingue a un existente de otro existente. Spinoza dice frecuentemente que la esencia es la potencia. ¿Comprenden el golpe filosófico que esta haciendo?

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